
La Moda Libero a la mujer
Como homenaje a todas las mujeres que recorren el mundo de la Moda en Second Life y conmemorando el 8 de marzo, dejo aqui plasmado un recorrido por las diez claves que marcaron la revolución femenina a través de la manera de vestir en la Real Vida.
Espero les guste. Feliz Día!!!
1. El vestido largo. El fin de los años 50 marca la edad de oro de la alta costura parisina. Dior, Nina Ricci, Balmain, Jacques Fath. A pesar del talento, la moda corresponde aún a un ideal de elegancia, sumiso al momento del día en que se use. La mujer esta obligada a ponerse de largo por la noche y decente y tapada durante el día. Al principio de la exposición se puede ver un espectacular vestido.
2. Cocktail o petit soir. Por esa época aparece un nuevo concepto de vestido, ideado para las fiestas coquetas al atardecer. Aunque siguen atadas a las situaciones, las prendas son ligeras, cómodas, con el escote y los brazos al descubierto. Corto pero sin mostrar más allá de las rodillas.
3. Barbie. La famosa muñeca fue concebida por Mattel en 1959. Aquí empieza la revolución, cuando surge una manera diferente de jugar para las niñas y niños del mundo. Barbie, un maniquí de tamaño reducido, con prendas para poner y quitar fácilmente. Una nueva concepción de la moda multicombinable, donde todo se puede inventar.
4. Coco Chanel. La célebre diseñadora marca un desfase con los códigos de decencia. Ofrece una libertad de movimientos adecuada a las circunstancias. El mítico collar de perlas. El conjunto de día, de falda abierta al lado y chaqueta de lana que se cierra solamente en el cuello. Ambiciosa por darse a conocer y propagarse, afirmaba que la copia «es sana», que es «la marca del éxito». Sus modelos infinitamente imitados, sus fiestas repletas de burgueses y su refinada personalidad pública dinamitaron su difusión popular.
5. Cristóbal Balenciaga. Corresponde solo a él la concepción más elitista y selecta de la moda. Inaccesible, donde el éxito de las prendas no se mide por su comercialización o por su capacidad de suscitar imitaciones. Separado de la corriente colectiva, evitó voluntariamente que sus modelos fueran difundidos. El Museo de la moda exhibe un vestido en forma de burbuja. Una red de nylon de color morado y trozos de seda transparente dan lugar a una capa espesa de ropaje, a una especie de bola que se estrecha en la cintura y se adorna al cuello con un lazo satinado. Balenciaga garantizó su prestigio a través de las prendas únicas hasta que en 1968 cerró su taller.
6. «Prêt-à-porter». Nunca la moda se hubiera extendido entre todas las mujeres sin la aparición de esta nueva forma de confección. Una fusión entre el diseño y la fabricación en serie bautizado por Albert Lempereur. La estandarización de las tallas y los precios bajos forjan una industria de la moda accesible, llena de finalidad comercial. Nadie tiene ya excusa para crear su propio estilo.
7. La bomba Courrèges. La gota que colmó el vaso: la colección de primavera/verano 1965 de André Courrèges. La revista Elle lo presentó en sus páginas bajo el titular de «lo nunca visto». Su emblemática ropa blanca, polivalente, da forma a ¡la minifalda ! El célebre vestido cortísimo, sencillo, de manga corta, con una simple costura en...
relieve que se cruza a la altura del pecho y dos bolsillos con la solapa hacia fuera a la altura de la cintura. La modernidad toma forma dejando las piernas en libertad.
8. Nuevos diseñadores. Cuatro nuevos nombres, ahora ultraconocidos, escribieron durante la década de los 60 una gramática vestimental que sigue vigente en nuestros días. Cuatro versiones diferentes de la moda, cuatro maneras de reivindicación artística. Ungaro se lanzó a explotar la minifalda, aficionado a los colores chillones y a las solapas espectaculares cuidando hasta el mínimo detalle. Yves Saint Laurent fue definido por la revista Elle en 1973 como «el rey de los años 60 y 70, el más célebre, el más amado, el más copiado, capaz de sublimar las formas más simples». En la exposición se muestra un vestido de boda de tricot de lana que parece un huevo, que solo deja ver el rostro y las manos de la novia. Pierre Cardin despuntó en los años 60 por su talante experimental, explorando nuevas formas posibles en la prenda y diferentes maneras para darle relieve. Y Paco Rabanne, original sin límites en la utilización de nuevos materiales. Como la famosa camiseta de placas de aluminio o el sayo de plumas de avestruz, o el chal de piezas de resina.
9. Los estampados. En una década se paso de los colores lisos a la combinación cromática sin reglas. Y se exploraron hasta el agotamiento las formas coloreadas y los recursos cromáticos que puede aportar la tela. Louis Féraud, Emilio Pucci o Léonard hacen de la impresión el elemento central de sus colecciones. Formas extravagantes, sinuosas, azul por aquí, verde por allá, manga en rojo y cuello violeta. Las prendas fueron un fragmento de un universo vasto, un soporte más de la corriente artística en boga: el Pop Art.
10. Liberación. Así nombró Yves Saint Laurent su colección primavera/verano en 1971. Chaquetones de pelo de colores chillones, largos hasta los muslos, sin nada debajo. Turbantes atados a la cabeza dibujando diferentes formas. Saint Laurent reinventó, desposeyó las prendas de su sentido original. Criticado, tachado de indecente. Su escándalo anticipó una moda contemporánea que no se somete a ningún código.
Mujeres vistiendo sin normas, sin leyes, por fin. Basta de ataduras. Independencia, movilidad, confort, igualdad sexual o el valor del propio cuerpo: bonitas causas para una década de lucha.